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Al crecer en los Estados, tenía la mentalidad que creo que la mayoría de americanos tienen - Estados Unidos es el único país que existe. Quedas atrapado en tu propia vida y simplemente no tienes tiempo de pensar acerca del resto del mundo. Esto cambió cuando tenía 15 años y estaba sentada en mi clase de Español 1. Iba a una escuela cristiana privada y ese día en particular unos misioneros de México trajeron a sus estudiantes del Instituto Bíblico para hablar con nosotros. Nunca en mi vida había estado en contacto con esa cultura. De hecho, fue la primera vez que pensé "Wow, Dios no solo habla inglés". Estaba asombrada. Me quede sentada viéndolos. Quería hablarles pero con lo poco que había aprendido de español en las semanas de clase solamente podía decir mi nombre y que me gustaba la pizza. Ese día me fui emocionada a mi casa. Corrí hacia adentro gritando para reunir a todos y decirles las buenas noticias - "¡Me encantan los mexicanos!". Estaba segura que me mudaría a México y viviría ahí para siempre. Ya que estaba apenas empezando la secundaria tuve que esperar. Yyyyyyyyyyyy esperar.

Durante la secundaria fui a Guatemala en un viaje misionero. Ahí fue donde me enamoré [primero de la gente y luego de una persona en particular]. Uno de los líderes del viaje del primer año se acercó y me dijo "deberías mudarte aquí cuando termines la escuela". A pesar de que estaba bromeando, tomé sus palabras a pecho. Los siguientes 2 años lo único para lo que me preparé fue Guatemala. Era todo lo que quería hacer. La idea de quedarme en los Estados e ir a la universidad no me parecía. Yo sabía que tenía algo que ofrecer en algún otro lugar que Pueblo Pequeño, USA. Antes de mi último año de secundaria nos mudamos a Kansas, yo me la pasaba pensando ¿en serio? ¿Kansas? ¿Por qué nos mudamos al campo?

Fui transformada más en ese año que en todos los anteriores juntos. Aprendí a ser aquello para lo que Dios me había creado, una líder.

La graduación llegó y pasó. En el verano después de esta fui a Guatemala por un mes. Estaba segura que Dios iba a hacer que algo sucediera y yo viviría mi sueño. Dos semanas antes de partir recibí una llamada diciéndome que había una oportunidad para mí. Inmediatamente llamé a mi familia. No se sorprendieron, solo me apoyaron. Dos meses después estaba con todas mis maletas en un avión hacia la tierra que estaba tan segura que Dios me había llamado. ¡Iba a vivir mi sueño! ¿Quién no estaría emocionado, verdad? Bueno... tal vez por tener 18 años era un poco ingenua. Mudarse a un nuevo lugar, con un nuevo idioma no era lo que yo creía que iba a ser. Fue difícil, tan difícil. Luché con el español, la comida me enfermo, tenía lo que se sentía como un millón de piquetes de pulgas. "¿Por qué estoy aquí?" Siempre pensé que yo era social y extrovertida y era fácil para mí hacer amigos. Bueno, aparentemente no era así de este lado de la frontera. En el primer año que estuve ahí me convertí en enemiga de más personas de las que puedo contar. Estaba sola en un país diferente, y me sentía aún más aislada d elo que cualquiera podría imaginar. ¿Por qué no les caía bien? ¿Tal vez por que soy gringa? ¿Tal vez no les caen bien la gente nueva? ¿Tal vez no les cae bien nadie? ¿Tal vez les divierte? Así que en un instante pasé de ser una líder en mi iglesia, extrovertida, ruidosa y divertida a ser tímida y callada. Empecé a tornarme amargada. "¿En serio, Dios? ¿Por qué estoy aquí? No tengo amigos. Estoy sola". No solo me sentía sola en Guatemala, empecé a aprender que no podía contar en quienes consideraba que eran mis mejor amigos en los Estados. En este momento lo único que quería hacer era huir a pesar de no saber a donde. Se sentía como que no tenía un lugar seguro. Ningún albergue donde ocultarme. Lo único, y en verdad lo digo, lo único que tenía en ese tiempo era Dios. La Biblia dice que seremos perseguidos por causa de Jesús pero, ¿tiene que ser así de difícil?

Este año marca el cuarto año desde que me subí en ese avión y puse mi vida de cabeza. Ha sido un milagro que no haya empacado mis cosas y vuelto a los Estados. Cada vez que lo intenté Dios me detuvo y dijo "No, te traje aquí por una razón". Al irte de tu casa a los 18 años maduras mucho. He aprendido que no todos quieren ser mis amigos, las cosas raramente salen como lo pienso y Dios es siempre fiel. Me ha tomado casi 4 años estar contenta con el lugar donde Dios me tiene. Me ha tomado todo este tiempo ser feliz con quien soy, creer que soy capaz y tener confianza acerca de mi propósito y mi importancia. Lionel ha jugado un gran papel en ayudarme a salir del escondite en el que me metí cuando vine. Él me enseña no solamente a no preocuparme por lo que la gente dice o piensa de mí. Solo ponlas en una caja mental y quémalas [algunos dirían].

Estoy lejos de la perfección. En serio, me siento como la persona más imperfecta varias veces a la semana. ¿Quieren honestidad? Aquí va. Tengo inseguridades y he dejado que estas me limitaran por los últimos años. Tal vez soy la única persona en el mundo que quiere ser amiga de todos y tal vez por eso lo tomo a pecho cuando me doy cuenta que no le caigo bien a todos. Mi punto es que estoy en un momento donde decido simplemente ser yo misma. Ser Susanna Sosa [o Willhite ya que ese sigue siendo mi nombre legal]. Estoy en ese momento donde puedo decir "¡Seamos amigos! ¡Salgamos a algún lado!Pero también donde puedo estar segura en quien soy y mantener mi estima cuando responden "Eh, no gracias".

¿Pero saben qué? Se siente bien ser segura de mi misma y como dice Lionel [simplemente no preocuparse]. No dejes que esos perdedores te bajen el ánimo. ¿Valdrán ellos mis lágrimas, tiempo y energía? Hmmmm, no. La gente va a tratar de derribarte y hacerte renunciar, pero solo tienes que levantarte (cerrar la boca) y seguir adelante. ¡En serio! ¡LEVÁNTATE Y SIGUE!

Guatemala me arruinó. Me hizo pedazos pero me volvió a unir en una mejor manera. Me hizo insegura de mi mismo pero al final regresé con más confianza que antes. Me ha hecho cuestionar a Dios pero me ha forzado a confiar en Él aún más. Tal vez han habido tiempos [definitivamente los han habido] cuando me he arrepentido de no ir a la universidad y mudarme a Guate. Tal vez [definitivamente] cuando las graduaciones del 2014 empezaron a suceder y me dí cuenta que podría estar graduada. Algunas veces te sientes perdido, pero es en esos momentos cuando buscas a Dios y lo puedes encontrar fácilmente. Veo hacia atrás y veo todas las pruebas que he pasado y al final siempre escogeré tomar el camino de Dios [Aún cuando sea difícil].}

Tal vez estas leyendo esto y no logras entender la historia porque estoy divagando [porque siento que escribo y escribo]. #NoPuedoPararNoVoyAParar. Ok... tal vez no debería permitirme escribir después de las 11 PM. Voy a poner esta regla para la próxima vez.

-Su

Comments  

#2 Jose Duran 2015-04-25 22:42
Susanna por favor deja de estar fumando esos hongos alucinojenos que se dan por Guatemala!!... No te creas!! Tu siguele dando duro a esos hongos lol por que el resultado ha sido excelente y disfruto mucho tus relatos. Pa'lante y sigue haciendo la obra de Dios!
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#1 Ruth 2014-10-15 03:54
Hola susana sabes he leído como dos de tus blogs y me encantaron, adelante y aunque no lo creas te quiero mucho y siempre estarás en mi corazón.
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